Detalle del sondeo 2.  Foto: Era-Arqueologia.

► Los resultados de la datación absoluta del muro del recinto por OSL sitúan su fundación alrededor del siglo II a.C.
► Hasta ahora, Penedo dos Lobos (Manzaneda, Ourense), el campamento romano más antiguo, estaba fechado en la época de las Guerras Cántabras (29 a. C. – 19 a. C.). Esta datación confirma las operaciones militares romanas en Gallaecia cien años antes.
► La datación coincide con las primeras incursiones del ejército romano en el territorio mencionado en las fuentes clásicas, de las cuales la más conocida es la campaña del Décimo Junio ​​Bruto, el Galaico, en el 137 a. C.

Santiago, 1 de junio de 2021. El campamento romano de Lomba do Mouro (Verea, Ourense – Melgaço, Portugal) no solo es el recinto fortificado militar romano más grande de Galicia y norte de Portugal, sino también el más antiguo. Se levantó durante el movimiento de un enorme contingente de tropas romanas -de aproximadamente 10.000 soldados- que atravesó la Sierra del Leboreiro y la erigió como fortificación temporal. Así lo indican las dataciones absolutas del momento fundacional de los muros del recinto, obtenidas con la técnica de datación por luminiscencia ópticamente estimulada (OSL), y que sitúan la construcción de las dos líneas del muro probablemente alrededor del siglo II a.C. . Esto convierte a Lomba do Mouro en el campamento científicamente identificado más antiguo hasta la fecha en Galicia y el norte de Portugal y puede relacionar su construcción con las primeras campañas militares romanas en Gallaecia, según los historiadores romanos. Los análisis fueron realizados por el grupo de investigación C2TN (Centro de Ciencias y Tecnologías Nucleares) del Instituto Técnico Superior de la Universidad de Lisboa.
Con una extensión de más de 20 hectáreas, Lomba do Mouro fue descubierta mediante el uso de nuevas tecnologías de análisis de tierras por el colectivo de investigación romanarmy.eu y fue objeto de una intervención arqueológica en septiembre de 2020. La campaña fue dirigida por el arqueólogo de la Universidad de Exeter João Fonte como parte del proyecto europeo Finisterrae financiado por la Comisión Europea a través de una subvención individual Marie Skłodowska-Curie (acuerdo de subvención 794048).

El campamento más antiguo
La campaña arqueológica confirmó la existencia de dos líneas de muros de piedra que han podido ser bien caracterizadas, incluyendo elementos defensivos singulares, como ‘piedras construidas’ o ‘caballos de Frisia’, un sistema para detener el avance de la caballería o tropas del ejército enemigo. Fue durante esta campaña cuando se pudieron obtener muestras de sedimentos que se pudieron analizar. A través de la luminiscencia, se puede fechar la última vez que los cristales de cuarzo estuvieron expuestos a la luz solar y, por lo tanto, el tiempo que estuvieron enterrados bajo una estructura. La datación promedio ha permitido a los investigadores obtener los datos fundacionales del siglo II a.C.

Aunque en los últimos años romanarmy.eu ha localizado numerosos campamentos militares en el noroeste de la península, su datación es muy compleja. Por tratarse de recintos de campaña, hay muy poca evidencia material u orgánica en ellos que permita obtener una datación con validez científica. Hasta ahora, el campamento romano datado más antiguo -también excavado por romanarmy.eu- era el de Penedo dos Lobos (Manzaneda, Ourense), en el que se podían encontrar monedas que vinculaban este recinto con las campañas bélicas conocidas como Guerras Cántabras (29 a. C.) 19 a.C.), con la que el emperador Octavio Augusto puso fin al proceso de conquista de Hispania. Lomba do Mouro se construyó cien años antes que Penedo dos Lobos.

Una historia épica de conquista
La datación de Lomba do Mouro sitúa el sitio en un contexto histórico conocido por las fuentes clásicas: la creciente presión de Roma sobre el noroeste peninsular y el primer avance de sus legiones para someter el territorio de los gallegos. De este contexto de enfrentamiento, el episodio más conocido es la campaña realizada en 137 a. C. por el cónsul romano Décimo Junio Bruto, que se internó con dos legiones en Gallaecia, cruzando los ríos Duero y Limia y llegando al Miño. Fue en el río Limia donde fuentes clásicas narran el legendario episodio del Río del Olvido. Las dos dataciones absolutas de la muralla, junto con las grandes dimensiones del recinto, apoyan la hipótesis de que el campamento pudo haber sido levantado por un contingente ligado a estos tiempos, aunque por el grado de incertidumbre de las dataciones es difícil concretar una asociación directa con el episodio de Décimo Junio Bruto. Por su éxito en la campaña militar, Décimo Junio ​​Bruto fue conocido como El Galaico.

Un documental sobre los hallazgos en el Gerês / Xurés

romanarmy.eu ha producido un documental que explica los nuevos descubrimientos y se puede ver en el canal de Youtube del grupo de investigación y en este sitio web. El documental está filmado en inglés y cuenta con subtítulos en gallego, portugués y español.

Levantamiento aéreo a partir de dron desde el sitio de Alto da Raia realizado por el Prof. José Alberto Gonçalves de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Porto.

Entre hoy, lunes 24 y el viernes 28 de mayo, el grupo de investigación romanarmy.eu llevará a cabo una nueva campaña arqueológica, esta vez centrada en un recinto fortificado inédito en la frontera entre Galicia y Portugal. Este es el sitio arqueológico del Alto da Raia, una fortificación de traza tendente a rectangular recientemente descubierta por este grupo. La intervención arqueológica busca validar la hipótesis de que puede tratarse de un campamento militar romano. De ser así, este sitio arqueológico tendría un gran valor histórico para conocer los procesos de conquista y asimilación de este territorio por parte de Roma. El proyecto está financiado por la Comisión Europea a través del proyecto Finisterrae, liderado por el arqueólogo de la Universidad de Exeter João Fonte y cuenta con el apoyo financiero y logístico del Ayuntamiento de Montalegre, Junta de Freguesia de Tourém, Ecomuseo de Barroso y el Ayuntamiento de Calvos. de Randín.

Talud del recinto

Dominio sobre el valle
El sitio de Alto da Raia ha sido identificado mediante el procesamiento del análisis de datos LiDAR proporcionado por el Instituto Geográfico Nacional (IGN) a través del Plan Nacional de Ortofotografía Aérea, que en la última década está facilitando la localización de numerosos sitios arqueológicos. Los datos permitieron descubrir un recinto fortificado de casi tres hectáreas de extensión que domina el valle del río Salas. Se aprecia un talud de tierra que se conserva en tres de las caras del recinto defensivo. Además, puede haber un foso externo que complementaría esta defensa en el exterior. La morfología del talud, el tamaño y la disposición del recinto permiten sustentar la hipótesis de que se trata de un campamento militar romano. La intervención arqueológica, realizada en colaboración con la empresa Era-Arqueologia, buscará validar esta hipótesis.

Un proyecto de investigación a gran escala
La intervención de Alto da Raia forma parte del proyecto Finisterrae (https://cordis.europa.eu/project/id/794048), financiado por la Comisión Europea a través de una beca Marie Skłodowska-Curie (acuerdo 794048). Este ambicioso proyecto de investigación arqueológica tiene como objetivo conocer cuál fue el impacto de la primera romanización en el vasto territorio situado entre el sur de Galicia y el norte de Portugal. En este contexto, ya se han realizado dos intervenciones previas a lo largo de 2020 en los campamentos militares romanos de Alto da Pedrada (Soajo, Arcos de Valdevez) y Lomba do Mouro (Castro Laboreiro, Melgaço y Verea, Ourense), todos ubicados en la Reserva de la Biosfera transfronteriza da Gerês-Xurés.

Transmisión en vivo
La intervención se retransmitirá en directo en las redes sociales de romanarmy.eu. Los lunes, miércoles y viernes, el arqueólogo João Fonte hará conexiones en vivo desde Alto da Raia en el facebook corporativo de romanarmy.eu, permitiendo a los usuarios conocer la evolución de la intervención.

Cronología de descubrimiento/publicación de recintos militares romanos en el noroeste de la Península Ibérica. Los nuevos campamentos están destacados en recuadros punteados.

Una investigación arqueológica ha permitido localizar y catalogar 66 nuevos campamentos militares romanos en el norte de Castilla y León. Los hallazgos suponen un importante avance en la comprensión de las dinámicas de la conquista romana e incrementan en un tercio los recintos militares conocidos para la zona en las últimas décadas.

Los resultados han sido publicados esta semana por los arqueólogos Andrés Menéndez Blanco, Jesús García Sánchez (Instituto de Arqueología de Mérida), José M. Costa García (Universidade de Santiago de Compostela), João Fonte (University of Exeter), David González Álvarez (Instituto de Ciencias del Patrimonio – CSIC) y Víctor Vicente García (Universidade de Santiago de Compostela) bajo el título “Following the Roman Army between the Southern Foothills of the Cantabrian Mountains and the Northern Plains of Castile and León (North of Spain): Archaeological Applications of Remote Sensing and Geospatial Tools”. El artículo se integra en un número especial de la revista Geosciences dedicado a la aplicación de tecnologías geoespaciales y titulado Satellite, Aerial and Ground-Based Remote Sensing for Archaeological and Heritage Research. El artículo puede ser consultado en este vínculo.

El hallazgo se ha producido a través de la observación cuidadosa de distintas colecciones de fotografía aérea y por satélite, así como de la creación de modelos tridimensionales del terreno a partir de datos LiDAR (una técnica reciente que ha abierto nuevos y prometedores caminos para la arqueología) y el empleo de drones. El uso de las nuevas tecnologías ha permitido realizar la búsqueda incluso en los meses de confinamiento gracias a los recursos de acceso público ofrecidos por el Instituto Geográfico Nacional o visores como Google Earth o Bing Maps. Tras esto, los hallazgos han sido comprobados en el terreno y fueron comunicados a los servicios territoriales de cultura para su inclusión en los inventarios de patrimonio, para así garantizar su protección. Una vez satisfechos los procedimientos que establecen las leyes vigentes, se han hecho públicos los resultados a través de la publicación del citado artículo.


Recintos en Villaquilambre (León)

La huella cada vez más nítida de la conquista romana

Los yacimientos arqueológicos descubiertos se corresponden con restos de los campamentos temporales que levantaba el ejército romano al moverse por territorio hostil, o al realizar maniobras en torno a sus bases permanentes. Revelan la intensa actividad romana a la entrada de las montañas del noroeste de Hispania durante la última fase de conquista de la península por Roma en diferentes áreas.
Entre ellos destaca una importante concentración (25 sitios) a lo largo de los valles del norte de Palencia y Burgos, además del sur de Cantabria. En la provincia de León se han documentado hasta 41 sitios repartidos por distintos valles. Entre ellos hay desde pequeños fortines de unos centenares de metros cuadrados, hasta enormes recintos fortificados de 15 hectáreas de superficie. Destaca el hallazgo de dos grandes campamentos de estas características junto a la ciudad de Astorga o las concentraciones de pequeños recintos de maniobras alrededor de la ciudad de León. Algunos de estos asentamientos estarían relacionados probablemente con la conquista de esos territorios a finales del siglo I a.C, mientras que otros pueden responder a las distintas funciones desarrolladas por el ejército en tiempos de paz.


Recintos de Tortolondro (primer plano) y Matimocha (segundo plano), en Burgos.

Un trabajo de campo, desde laboratorio

La pandemia obligó a cancelar los diferentes proyectos de campo que el equipo tenía planificados, y eso obligó a redefinir las dinámicas de investigación, apostando por las tecnologías digitales de manera intensiva para la prospección y análisis de yacimientos. El propio periodo de confinamiento y el trabajo en red de los miembros permitió enfocar el proyecto de manera amplia y está detrás del gran número de sitios arqueológicos localizados.

Una vez identificados, catalogados y descritos, es momento de avanzar en su conocimiento mediante el desarrollo de actuaciones arqueológicas sobre el terreno. Actualmente el equipo está desarrollando un proyecto de catalogación y documentación mediante dron de todos los campamentos romanos de la provincia de León, con el que se quiere conocer mejor sus estructuras o la evolución de su estado de conservación. Continúan asimismo los trabajos en Palencia y Burgos, donde cuentan ya con una consolidada trayectoria de investigación en la comarca del Odra-Pisuerga y, en concreto, de Sasamón, donde se continúa el estudio del poblado del Cerro de Castarreño y su conquista en el siglo I a.C. Además, los investigadores confían en poder llevar a cabo próximamente actuaciones más profundas de prospección y excavación en algunos de los yacimientos recientemente descubiertos, lo que permitiría definir mejor su cronología y función.

romanarmy.eu inicia intervenciones arqueológicas en los recintos fortificados de la sierra del Gerês-Xurés

Este lunes, los trabajos arqueológicos comenzarán en Alto da Pedrada, un recinto fortificado en buenas condiciones ubicado en Arcos de Valdevez, en la Serra do Soajo, en el corazón del Parque Nacional Peneda-Gerês. El objetivo científico es validar la hipótesis formulada por el colectivo de investigación romanarmy.eu en el que este sitio arqueológico se identifica como un campamento militar romano temporal. Sería el primero ubicado en el norte de Portugal y cerca de la frontera gallega.

Las intervenciones forman parte del proyecto Finisterrae financiado por la Comisión Europea a través de una beca individual Marie Skłodowska-Curie dirigida por João Fonte (Universidad de Exeter) y se llevarán a cabo entre el 3 y el 8 de agosto. Y en septiembre, dentro del mismo proyecto europeo, también se realizará una intervención arqueológica en el sitio de Lomba do Mouro, ubicado entre los municipios de Melgaço (Viana do Castelo, Portugal) y Verea (Ourense).

Ambos recintos fueron localizados por el colectivo romanarmy.eu entre 2017 y 2018, junto con el de Chaira da Maza (Lobeira, Ourense), lo que muestra la excepcional relevancia de la Reserva de Biosfera Transfronteriza Gerês-Xurés para comprender la presencia del ejército romano en el noroeste de la península ibérica. Los sitios se publicaron por primera vez en la publicación científica de referencia Mediterranean Archaeology and Archaeometry en 2019.

Alto da Pedrada
El recinto Alto da Pedra se encuentra a una altitud de 1416 metros, en el corazón del Parque Nacional Peneda-Gerês. Las condiciones especiales de aislamiento del sitio arqueológico, lejos de las carreteras y los asentamientos en el área, han facilitado la preservación de gran parte del recinto fortificado e incluso tres de sus puertas en clavícula características. Su paralelo más cercano en el noroeste de la península es el campamento romano de Penedo dos Lobos, en Manzaneda (Ourense) investigado por romanarmy.eu en el verano de 2018. El recinto, de pequeñas dimensiones (1,5 hectáreas) está delimitado por un muro de piedra de dos metros de ancho conservada en tres de los lados y se adapta a la topografía local.

El sitio fue identificado en 2018 a través del análisis de los datos LIDAR proporcionados por la Comunidad Intermunicipal Alto Minho. La intervención está financiada por el Municipio de Arcos de Valdevez y con la colaboración directa de la empresa Era-Arqueologia. El trabajo de campo busca fechar e contextualizar históricamente el sitio a través de la cultura del material recuperado y la recolección de muestras con miras a su datación absoluta a través de una colaboración con el Grupo de Investigación C2TN del Instituto Superior Técnico de Lisboa.

Las obras se transmitirán en vivo desde el sitio a través de Facebook Live y las diversas herramientas de comunicación de romanarmy.eu, lo que permitirá a los residentes y las partes interesadas conocer a manos de los arqueólogos el progreso del proyecto muy rápidamente.

El proyecto también cuenta con la colaboración de diferentes entidades locales: las Juntas Parroquiales de Soajo, Cabreiro y Gondoriz, pertenecientes al municipio de Arcos de Valdevez, y las Comisiones de Compartes dos Baldios de Soajo, Cabreiro y Gondoriz, propietarios de los terrenos. Las obras fueron aprobadas por la Direção Geral do Património Cultural y por la Direção Regional de Cultura do Norte. El Instituto da Conservação da Natureza e das Florestas también aprobó la intervención.

La arqueóloga Rebeca Blanco-Rotea explica en la presentación “Rectángulos, estrellas y otros polígonos de la frontera. Esta charla no va de romanos…o si?” cómo las metodologías que empleamos en el colectivo romanarmy.eu para la detección de campamentos romanos temporales también se reaprovechan para otros periodos históricos. Rebeca estudia las fortalezas construídas en la frontera entre Galicia y Portugal durante los conflictos bélicos del siglo XVII y ha encontrado hallazgos sorprendentes.

Con frecuencia, el relato historiográfico sobre la conquista romana del Noroeste de la Península Ibérica está muy condicionado por las fuentes clásicas romanas. La arqueología ha seguido estas fuentes a la hora de explicar sobre el terreno las operaciones militares y la respuesta de los pueblos indígenas. Pero los hallazgos de los últimos años y una nueva mirada sobre el registro arqueológico invitan cada vez más a entender el otro punto de vista, el de los que no dejaron textos escritos y que siempre son recordados a través de los ojos romanos: los indígenas. ¿Cómo reaccionaron ante la conquista? ¿Hubo diferentes respuestas? ¿Qué puede decir la arqueología sobre la violencia, la resistencia o el sometimiento o la adaptación ante la “nueva normalidad”? El arqueólogo David González, del INCIPIT-CSIC, pone sobre la mesa todas estas cuestiones.

En nuestra nueva entrega de las #charlasconfinadas, nuestro compañero de la Universidad de Exeter, João Fonte, explica cómo en el colectivo romanarmy.eu empleamos la tecnología LiDAR para realizar microtopografías del territorio y de esta forma poder localizar y estudiar yacimientos tan vulnerables y poco visibles como son los campamentos temporales romanos.

En esta ocasión, en nuestras Charlas Confinadas, abordamos un tema que sale con mucha frecuencia en las redes sociales de romanarmy o en nuestras conferencias. ¿Cómo sabéis el número de militares que ocupaban un determinado campamento? José Manuel Costa nos explica qué metodología seguimos para aproximarnos al posible tamaño de las unidades romanas que construyeron los yacimientos que estudiamos.

No podemos parar en estos tiempos de confinamiento. Para romanarmy.eu, es hora de trabajo, de escritura, de revisión de materiales y datos. Pero también queremos aprovechar para compartir, a partir de charlas básicas de quince minutos, cómo trabajamos. Cada miércoles, a partir de las 09.30 horas, os presentaremos una pequeña charla de un máximo de quince minutos en la que los diferentes miembros del colectivo os presentamos nuestros métodos de trabajo. En esta primera sesión, el arqueólogo Jesús García, del Instituto de Arqueología de Mérida, nos enseña cómo se emplea la fotografía aérea en arqueología.

El ayuntamiento portugués de Arcos de Valdevez pondrá en valor neste 2020 el recinto fortificado del Alto da Pedrada, financiando una intervención arqueológica en el sitio que permitirá conocer más sobre lo que es uno de los campamentos romanos mejor conservados del noroeste peninsular. Alto da Pedrada fue localizado por romanarmy.eu a partir del estudio de la zona que permitieron los datos LiDAR cedidos por la Comunidade Intermunicipal do Alto Minho (CIM Alto Minho).


Ubicación de las puertas en clavícula en el Alto da Pedrada. Fuente datos LiDAR: CIM Alto Minho.

El campamento romano del Alto da Pedrada está situado en un paraje espectacular de la Serra do Soajo, a 1416 metros de altitud, en pleno Parque Nacional de la Peneda-Gerês. Las especiales condiciones de aislamiento del yacimiento arqueológico, lejos de las carreteras y de los núcleos de población de la zona, facilitaron la preservación de buena parte del recinto fortificado e incluso de tres de las características puertas en clavícula. El paralelo más próximo del noroeste peninsular el el campamento romano de Penedo dso Lobos, en Manzaneda (Ourense) investigado por romanarmy.eu en el verano de 2018. El recinto, de pequeñas dimensiones (1,5 hectáreas) está delimitado por una muralla de piedra de dos metros de anchura conservada en tres de los lados y se adapta a la topografía local.

Precisamente uno de los aspectos más llamativos del recinto del Alto da Pedrada es que esa muralla fue construida a partir de la abundante piedra existente en lacolina. En las fotografías aéreas, como podéis ver, se aprecia el “negativo” de las zonas en las que se retiró el material, inmediatas a la construcción de la muralla. De esta forma, los militares construyeron la muralla con poco esfuerzo y al mismo tiempo hicieron más regular y transitable un paso de ronda por la parte interior de la muralla.

La campaña, que se llevará a cabo en este año 2020 con el apoyo del ayuntamiento de Arcos de Valdevez, permitirá conocar más la presencia del ejército romano en la antigua Gallaecia y se convertirá en el primer campamento romano intervenido arqueológicamente en el norte de Portugal, un territorio en el que hasta ahora la información sobre la presencia de contingentes militares romanos era mínima. Es parte del proyecto de investigación Finisterrae financiado en el marco del programa de investigación e innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea bajo una Marie Skłodowska-Curie Individual Fellowhisp (grant ID 794048) que el arqueólogo de la Universidad de Exeter João Fonte, miembro de romanarmy.eu, está llevando a cabo para comprender las transformaciones en el paisaje y en la sociedad en el norte de Portugal entre el final de la Edad del Hierro y los inicios de la romanización. El ayuntamiento de Arcos de Valdevez confía en que “esta intervenção contribuirá para a posterior valorização desta importante estação arqueológica do nosso concelho, e, ao mesmo tempo para a dinamização cultural e turística de Arcos de Valdevez”.