Hombres en la montaña: visiones sobre un relato que no interesa (tanto) a las mujeres

 

The Matrix : 3-1 vs 6-1.
The Matrix : 3-1 vs 6-1.

Tras haber pasado un tiempo desde que mis seis compañeros varones dejaron la montaña, escribo este post-post, con cierto reposo; mientras ellos desarrollaban su trabajo de campo en Asturias, yo seguía la campaña desde Braga a través de sus correos electrónicos y mensajes de WhatsApp. Me viene a la retina aquella última imagen en la que ellos se dirigían hacia la niebla, con un caminar pesado que arrastraba el cansancio de los días y, tal vez, la nostalgia de lo que se acaba, cerrando una campaña que dejaba buen sabor de boca y contestaba a algunas preguntas mientras abría nuevos interrogantes.

No es este un espacio de análisis de los resultados, de eso se encargarán ellos, sino un lugar para pensar, donde contar el recuerdo de aquellos días desde otras miradas que no siempre están presentes en nuestro proyecto. Este es un post escrito desde el otro lado, sobre hombres arqueólogos e investigadores, sobre Romanarmy.eu, sobre algunas carencias y muchos aciertos.

Arranca la campaña. Los exploradores se adelantan a las tropas para comprobar la situación del terreno.
Arranca la campaña. Los exploradores se adelantan a las tropas para comprobar la situación del terreno.

¿Qué puede pasar cuando juntas en una misma frase arqueología, campamentos, ejército romano, armamento, estrategia, metodología, nuevas tecnologías, prospección, innovación, difusión, comunicación, ciencia pública, sinergia, entusiasmo, avidez, inmediatez, empeño, búsqueda, outsider, feedback, emprendimiento y ensayo? Pues te sale un Romanarmy.eu (RA).

Desde mi punto de vista, RA es casi una anomalía en el sistema, una pequeña Matrix en el mundo de la arqueología (¿pretencioso?), que intenta conciliar un espacio de entendimiento entre dos mundos paralelos, la realidad de la academia y otro que está por construir bajo unos parámetros (modo 2 de producción de conocimiento; ciencia posnormal) que nunca se llevaron a sus máximas consecuencias. Quizás resulte una afirmación presuntuosa, pero lo cierto es que intenta, a partir de modelos de investigación individuales (de individuo) e independientes (el que corresponde a cada uno de los que formamos parte de RA), construir un grupo de trabajo centrado en la arqueología militar romana, sin más pretensiones (inicialmente) que establecer sinergias, aunar esfuerzos, trabajar en grupo, multiplicar potencialmente nuestros resultados, testar métodos de trabajo, motivarnos y hacerlo fuera de los canales ortodoxos. Romanarmy.eu es nuestra matrix de la arqueología militar romana. Lo que no sé si quiere decir algo o nada.

Tras adelantarse los exploradores, los mentores seleccionan el mejor lugar de acampada y, con los instrumentos adecuados, definen los ejes mayores del recinto y su perímetro. La X marca el lugar.
Tras adelantarse los exploradores, los mentores seleccionan el mejor lugar de acampada y, con los instrumentos adecuados, definen los ejes mayores del recinto y su perímetro. La X marca el lugar.

Tenemos varios hándicaps, quizás el que sale de forma recurrente en nuestras conversaciones es: hay muchos Neos y poca Trinity. Este es uno de los principales problemas que no sólo atañe a nuestro grupo, es un hecho corriente en el contexto general de la arqueología del conflicto en la península, las mujeres que se dedican al conflicto son escasas.

Los datos son evidentes. En nuestro perfil de Facebook el 65% de los fans son hombres frente a un exiguo 33% de mujeres. La desproporción, comparada con otras páginas de ámbito del patrimonio cultural e incluso arqueológico a las que tenemos acceso estadístico, es evidente y considerable. (Muro de Medeiros: 50% mujeres, 49% hombres; Croas de Niñóns: 44% mujeres, 55% hombres; Proxecto Mougás: 46% mujeres, 52% hombres; Sanlourenzo.net: 46% mujeres; 53% hombres; patrimoniogalego.net: 46% mujeres, 52% hombres; Croa do Castro de Cerqueda: 49% mujeres, 49% hombres). Aunque siempre hay una ligera tendencia a una mayor presencia masculina (que se invierte, muchas veces, en otras páginas de ámbito cultural no arqueológico), parece que en romanarmy.eu nos llevamos la palma.

Semeja que cuando se tratan batallas, armas, máquinas de guerra, campamentos, marchas o ejércitos, despertamos más el interés masculino que el femenino. Tal vez usamos lenguajes o enfoques poco atrayentes; o tal vez esta temática no sea del interés de un público amplio femenino. Arqueología masculina, para públicos masculinos. Estoy convencida de que para que esto cambie, tenemos que incorporarnos a la construcción del discurso histórico participando, desde abajo, en proyectos sobre conflictos… o seguiremos al margen. Éste es un tema que en RA estamos intentando analizar para buscar cauces integradores hacia otras edades y géneros. Y ésta es otra de las cosas que me atrae de RA, el esfuerzo añadido por identificar nuestros déficits e intentar corregirlos. Podemos hacer que el proyecto crezca de dos formas, explotando lo que funciona, solamente, o identificando carencias, para procurar cubrirlas y expandirnos a otros públicos. La segunda es una táctica más lenta, a largo plazo; la primera es cortoplacista, podemos morir de éxito… por el camino, como una burbuja que explota.

Seleccionado el espacio de acampada, acotado el lugar y construido el perímetro, toca preparar el espacio interior del campamento. Lo primero, limpiar el lugar.
Seleccionado el espacio de acampada, acotado el lugar y construido el perímetro, toca preparar el espacio interior del campamento. Lo primero, limpiar el lugar.

Tenemos otros hándicaps, como la carencia de financiación sostenida, pues nos limitamos a poner sobre la mesa parte de nuestro tiempo y a contar, como en esta campaña, con el apoyo puntual de alguna institución[1] y administración[2] que ha apostado por esta línea. O la escasa internacionalización, aspectos que puede cambiar con la nueva situación de parte de varios integrantes del equipo, ya que la mitad del mismo nos hemos atomizado por Europa adelante. O el crecimiento de una organización a demanda, según las necesidades del propio proyecto y nuestros intereses personales; no ha existido un análisis previo que nos permitiera identificar de partida qué estructura de funcionamiento queríamos, sino que ha sido la propia estructura la que se ha ido configurando. Aspectos todos ellos, sobre los que seguiremos trabajando ¿Son estos errores de partida? No lo creo, pues es una elección consciente.

Avituallamiento de la tropa y proceso de aculturación.
Avituallamiento de la tropa y proceso de aculturación.

6a

Acampada. La montaña es nuestra.
Acampada. La montaña es nuestra.

Pensándolo bien, RA es casi el Nabucodonosor (Nebuchadnezzar) que nos interconecta con la arqueología que queremos hacer, enchufados a una simulación arqueológica que pretendemos prolongar a través de este proyecto. Un experimento que usa un conflicto como excusa. RA es más que eso, es un ensayo de qué arqueología queremos, de qué modelo de investigación queremos, de qué relación horizontal queremos entre nosotros. Y quizás, lo que más me atrae, sea la búsqueda constante de lenguajes para el entendimiento desde el respeto y la mirada atenta por lo que hace el otro o la otra. No sé por qué, seguimos siendo pocas, muy pocas. En todo caso, me tranquiliza que estas sean unas reflexiones compartidas con preocupación por todo el equipo, hombres y mujer.

Los instrumentos. Tras un último reconocimiento del terreno, levantaron el campamento y se dirigieron cara a otras campañas.
Los instrumentos. Tras un último reconocimiento del terreno, levantaron el campamento y se dirigieron cara a otras campañas.

Rebeca Blanco-Rotea

 

[1] Grupo de Investigación Síncrisis de la USC o Incipit del CSIC.

[2] Ayuntamiento de Teverga y Dirección General de Patrimonio Cultural del Principado de Asturias.

 

 

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