Día 2 en La Mesa. La Guerra Eterna

La jornada de hoy está mostrando que detrás de la apacible y bucólica visión de estas montañas se esconde una historia tormentosa de conflictos, batallas y guerras por el control de una importante vía de acceso al norte peninsular. Aunque el yacimiento de Cueiru (Teverga) reúne características de un establecimiento legionario temporal, el asunto ya parece mucho más complejo.

Despues de preparar el área del campamento para su investigación a través del establecimiento de la cuadrícula que os contábamos ayer, el equipo ha comenzado la prospección sobre el terreno. Y no han tardado en aparecer los primeros materiales. Y son materiales de guerra…pero de distintas épocas entre si. Aquí están los testimonios de conflictos sucedidos en el tiempo. Ejércitos y soldados que llevan escogiendo este lugar estratégico, controlando el paso de la Mesa, para ubicarse y combatir durante cientos de años.

Valentín Álvarez, arqueólogo especialista en arqueología del conflicto en edad moderna y contemporánea, hace una primera valoración de algunos de los materiales exhumados, pendiente de una revisión más profunda en laboratorio.


“Esta es una vaina de un arma larga de fuego central, posiblemente de la Guerra Civil”, identifica Álvarez. La arqueóloga Rebeca Blanco-Rotea, especialista en fortificaciones modernas, también revisa el material desde Braga (Portugal) al poco de su aparición y coincide: “La vaina, a priori, coincide con el mismo tipo de munición que pudimos documentar en el castillo de San Felipe, en Ferrol, cuando excavamos un foso en el que sabíamos que se habían realizado una serie de fusilamientos durante la Guerra Civil. En aquel caso concreto esta munición estaba hecha en una fábrica sevillana entre el año 1936 y 1938”.

En el caso del segundo objeto enviado por el equipo que se encuentra en la montaña, Valentín Álvarez lo identifica como: “un proyectil esférico de un arma de fuego de avancarga, podría moverse entre los siglos XVIII y XIX. Obviamente no es fácil de interpretar. Pueden ser de conflictos como la carlistada o la francesada, o simplemente pueden ser de caza”.

El resultado por el momento es tan intrigante como fascinante. Desde Cueiru, el arqueólogo David González señala la importancia de la documentación previa antes de meterse en trabajos de campo. El equipo conoce bien que la vía de la Mesa ha sido objeto de conflictos a lo largo de la Historia. “Pensemos en la fortificación lineal de El Muru, aquí en la Mesa. El equipo de Jorge Camino consiguió datar por radiocarbono su construcción, y fue en época altomedieval, entre los siglos VII y VIII. Además, localizaron materiales arqueólogos relacionables con elementos militares medieval y por documentación se piensa que fue también usado en la Guerra de la Independencia para frenar el avance de las tropas francesas”.

“Es importante cruzar todas las fuentes de información que tenemos, su vinculación con las vías de comunicación y que empiezan a aparecer a algunas piezas metálicas de munición. En el caso de la vaina a priori parece del mismo tipo de las que podemos documentar en el castillo de la Palma en Ferrol, en un foso donde sabemos que se habían realizado una serie de fusilamientos durante la Guerra Civil. Naquel caso en concreto parécenme que estaban feitos nunha fábrica sevillana”,

La Mesa vivió batallas como la de Lutos, en el año 794 cuando las tropas de Abd al-Malik, que habían vencido a los francos el año anterior, cayeron emboscadas por el ejército de Alfonso II en un lugar angosto, posiblemente en la zona septentrional del camino de la Mesa. Y también fue escenario de refriegas durante la Guerra Civil.

Así que el equipo está encontrando lo esperado. Un lugar en el que, por su posición, se han sucedido guerras, combates y ejércitos a lo largo de al menos dos mil años. “Es posible que a lo mejor alguna de las estructuras que estamos identificando se correspondan con trabajos de un ejército no romano, o que fueran reaprovechadas?”, especulan ahora en voz alta los miembros del equipo. “Claro que hay que ser cautos con las estructuras terreras”, señala Rebeca Blanco-Rotea, “porque este tipo de estructuras están documentadas no sólo en época romana, sino también en otros momentos, como durante la construcción de fortificaciones abaluartadas o incluso la Guerra de la Independencia, aunque creo que por su configuración las que vemos en la Mesa es muy posible que sean romanas”.

Hasta el momento, los materiales encontrados nos habla de muchas épocas, de una sucesión de conflictos sucedidos en lo alto de las montañas asturianas, pero las legiones aún no han aparecido. Pero esto aún acaba de empezar. Veremos que depara el día. Sigan conectados porque mañana tenemos más sorpresas.

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