Roma no vino aquí a nada. Detrás de la conquista hay unos intereses que mueven al naciente Imperio a desplegar todas sus fuerzas sobre un pequeño rincón en los confines occidentales de Europa. Entre esos objetivos estaban los abundantes yacimientos de oro del Noroeste ibérico, especialmente ricos en zonas como la comarca leonesa de Cabreira. Con el fin de estudiar el impacto de la conquista y las profundas transformaciones que la siguen, el pasado mes de agosto nuestros compañeros Andrés Menéndez, Valentín Álvarez y David González excavaron en el poblado fortificado de El Castru (La Cuesta, León).

La intensísima actividad minera de este territorio en los siglos I y II d.C., con complejos productivos tan notables como los de las faldas del Teleno, implicó unos cambios radicales en los poblados preexistentes y la fundación de otros asentamientos nuevos. El importante recinto fortificado de El Castru no fue ajeno a ello, a la vista de las abundantísimas escorias de hierro localizadas en su entorno. Por esta razón fue escogido para abrir un sondeo valorativo que pudiera dar pistas acerca de su potencial arqueológico, que se mostró impresionante. Hasta el momento, la breve campaña realizada este verano permitió sacar a la luz parte de una estancia que, a juzgar por la gran cantidad y tipología de los materiales encontrados, puede considerarse un almacén de época romana.

La intervención ha sido financiada por el Ayuntamiento de Truchas, la Junta Vecinal de La Cuesta y el Instituto Leonés de Cultura de la Diputación de León. Actualmente los materiales están en proceso de estudio y se está considerando la preparación de nuevas campañas dados los excelentes resultados obtenidos.
Como complemento a la excavación se ha realizado una prospección del territorio que facilitase la contextualización del yacimiento. Esto nos ha permitido localizar e inventariar para su protección un nuevo campamento militar temporal romano en el valle del río Eria.

Penedo dos Lobos: próximo obxectivo de investigación

O verán de romanarmy é un non parar! Entre o 20 e o 26 de agosto estaremos traballando nun dos recintos militares máis interesantes aparecidos nos últimos anos: Penedo dos Lobos, no concello de Manzaneda. O noso compañeiro e investigador do Instituto de Ciencias do Patrimonio (Incipit) do CSIC João Fonte, dirixirá o equipo que investigará entre o 20 e o 26 de agosto de 2018 un dos recintos militares de campaña mellor conservados do noroeste peninsular. O obxectivo é estudar en detalle a morfoloxía do xacemento e o seu encaixe no proceso de conquista e control do noroeste peninsular por parte do Imperio Romano. A campaña está promovida polo Instituto de Ciencias do Patrimonio (Incipit) do CSIC, o concello de Manzaneda, e o Grupo de Investigación Síncrisis, do Departamento de Historia da Universidade de Santiago de Compostela.

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General perspective of the Orăştie Mountains (photo credit Dr. Ioana Oltean)

At the moment I’m doing fieldwork in Romania as part of a collaboration project between the University of Exeter, UK (Dr. Ioana Oltean) and the Babeş-Bolyai University of Cluj-Napoca, Romania (Prof. dr. Gelu A. Florea), and within the framework of my current postdoctoral project.

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We are back in the lands of the Odra-Pisuerga. As you may remember, we explored some Roman military structures located in the area of Sasamón (Burgos) in August 2017, always under the impressive presence of Cerro Castarreño. At its summit there is an oppidum – a large hillfort – which our colleague Jesús García began to survey in 2008 for his doctoral thesis, recovering then numerous material evidences related to the Second Iron Age. In addition, the aerial photographs taken in 2011 and 2012, the geophysical survey of 2017 and a new flight with drone in 2018 revealed the presence of some anomalies in one of the plateau’s corners which could correspond to a trench and a stone wall. This possible fortification is of great interest to us, since this region played an important role in the early stages of the Astur-Cantabrian Wars (29-19 BC), as various classical authors mention. Therefore, we are interested in understanding the occupation sequence and abandonment of this pre-Roman settlement (probably the Segisama of the Turmogi people) in a context of an already attested heavy Roman military presence.

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El trabajo de laboratorio de romanarmy.eu no es sólo arqueológico! Seguimos procesando datos sobre nuestra intervención en el campamento romano de A Penaparda (A Fonsagrada). Ya sabéis que en nuestro colectivo no sólo tratamos de innovar con tecnologías para localizar sitios arqueológicos, sino también en el propio proceso de comunicación.

Aquí os presentamos nuestro primer vídeo en 360º, en el que tú estás en el centro de nuestra experiencia arqueológica. Es un experimento audiovisual que te lleva a nuestro trabajo en A Fonsagrada, siguiendo el camino del equipo desde el bar en el que desayunamos hasta el coche en el que marchamos del campamento. Nos puedes ver interpretando los sondeos, y también las estructuras que se distinguían sobre el terreno.

Intentamos sacar provecho de algunas de las posibilidades de la tecnología de grabación en 360º y ver cómo nos pueden ayudar a contar mejor la práctica de la arqueología. Aún es un experimento, en el que debemos mejorar muchas cosas, pero es una de las primeras experiencias en España (que nosotros sepamos) en emplear esta técnica para contar historias de trabajo de campo en arqueología. Y ya os adelantamos que no será la última.

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Pues de muchas maneras. La mejor es con el móvil, unas gafas de realidad virtual y unos auriculares. Esa es la manera de estar más cerca de nosotros en el vídeo. 😉 Pero también con el móvil, si lo mueves a tu redor, podrás experimentar también la dimensión espacial.

Santiago de Compostela, Friday 29th September 2017. Archaeologists from different European universities and research institutions bring together by the collective romanarmy.eu will study a Roman camp located in the Galician town of A Fonsagrada (Lugo) during the first week of October. This site was discovered by the end of 2015 and named A Penaparda after the hill where it is placed (865 m above sea level). The enclosure delimits an area of about 10 ha, circa 12 football pitches, and it is therefore one of the largest examples of temporary camps in Galicia. However, part of belongs nowadays to the neighbouring town of Santa Eulalia de Oscos, Asturias. The project, promoted by A Fonsagrada Twn Council and the Lugo Provincial Government, is managed by Síncrisis research group (Department of History, University of Santiago de Compostela) and also supported by the Institute of Heritage Sciences (Incipit, CSIC).

Part of a military route

According to the researchers, the enclosure of A Penaparda would be a Roman temporary camp of early imperial times (centuries I BC-III AD), and it is large enough to have garrisoned an entire legion (ca. 5000 men). The site is nowadays quite deteriorated due to the agricultural activities, and that makes it practically invisible on surface. Fortunately, the use of aerial photographs and LiDAR technology has allowed the detection of its playing card shape and of some of the original accesses to the fortification, which show the classical clauiculae features.

The archaeologists think that A Penaparda could be part of a route across the Asturian-Galician Mountains used by a major Roman military detachment. The aim of the archaeological campaign will a better chronological characterisation of this camp. A study on A Penaparda and other new military sites in Galicia will be soon released in the next number of Gallaecia, a journal published by the Department of Historia of the University of Santiago de Compostela.

Unha nova visión da conquista romana do noroeste peninsular
Romanarmy.eu is a research collective integrated by several archaeologists, researchers, professors and other Heritage professionals coming from research institutions such as the universities of Santiago de Compostela, Oviedo (Spain), Braga (Portugal), Durham, Exeter, Newcastle, Edinburgh (UK) or Leiden (The Netherlands). Their main goal is to study the Roman military presence in NW Iberia, stressing the historical phenomena and episodes linked with the conquest of these territories in Augustan times. Until nt so many years ago, the study of the Roman Army in this region was focused on territories such as Asturias, Cantabria or León, but the collective has been able to locate several previously unknown Roman sites in Galicia too.

Dissemination activities
Among the dissemination activities planned for this campaign, we can stress the daily live broadcast from the site by using Facebook Live, or other communication experiments, such as the 360º recording of a brief archaeological documentary to be visualised by using VR glasses. You can also read the news on the collective’s website: www.romanarmy.eu.

Some local events have been also planned in order to reinforce the scientific diffusion of these archaeological activities: on Friday 6th, a lecture will take place at the Os Chaos Conference Hall at 19:00 UTM+2, and on Saturday 7th October, a guided visit to the site will start from the parish church of San Cibrán da Trapa at 11 UTM+2

Análise visual de Outeiro de Circo. Foto: Rebeca Blanco

Exactamente iso foi o que pensamos nada máis chegar á casa, logo de descargar todas as cousas no laboratorio, gardar equipos e ferramentas e, por suposto, darlle unha lavada ao coche, que trouxo consigo medio val do Támega en forma de po. Rebeca adoita facer un cálculo, moi polo aire, segundo o cal por cada semana de traballo en campo correspóndense tres de gabinete, isto é, de procesado dos datos recollidos. Pero claro, falamos de semanas correntes, eses unicornios brancos con xornadas diarias de 8 horas, practicamente inexistentes en arqueoloxía.

Queda moito por facer, por iso foi importante organizarse canto antes. En primeiro lugar tivemos que xuntar todos os datos recompilados en campo e comprobar que non faltase nada. Por un lado, revisáronse as notas de campo, os rexistros de materiais, os datos do GPS e as fotografías… procurando que todo fose accesible en formato dixital; por outro comprobouse que as pezas e mostras recollidas estivesen ben identificadas, pensando no seu procesado posterior.


Puntos GPS obtidos no Outeiro de Arnás

E aí comezou o verdadeiro reparto de tarefas. João xestiona nestes momentos todos os aspectos relacionados coa toma de puntos co GPS submétrico. A maioría deses puntos tomáronse co obxectivo de elaborar modelos dixitais do terreo, cos que se poderán elaborar desde planimetrías ata modelos 3D dos sitios prospectados. Outros refírense ás evidencias materiais documentadas sobre o terreo, o que nos permitirá coñecer non só os lugares onde apareceron, senón tamén saber os motivos polos que se producen esas acumulacións dentro dos sitios.

De forma complementaria, Manuel procesa toda a documentación gráfica obtida co dron, centos de fotografías que non so nos permiten ter una perspectiva totalmente diferente dos sitios, senón que tamén servirán para elaborar novos modelos dixitais. O outro día andaba argallando como presentar de forma máis didáctica estes mesmos modelos.


Modelo 3D do Outeiro de Arnás (sen texturas)

Comentábame onte Rebeca que as mostras xa están preparadas para a súa análise e que Erik, inseparable da improvisada forcada artesanal que trouxo de Arnás, comezará nos próximos días o proceso de fotografado en detalle e documentación dos materiais. Consciente dos prazos que nos marcan as autoridades, coordina ela agora tamén o informe valorativo que teremos que entregar nun mes escaso. Nel explicarase con detalle todo isto que vos vimos contando desde o inicio dos traballos: localización dos sitios, métodos e técnicas usados, descrición das estruturas e materiais, etc.

E aquí é onde me atopo eu, a máis de 1500 qm de Verín, traballando nese mesmo informe. E mentres escollo algunhas fotografías para ilustrar un capítulo que veño de redactar, vexo tamén outras imaxes, máis informais, que me fan recordar o agarimo co que fomos acollidos. Afástame destes pensamentos unha serie de mensaxes no grupo de whatsapp. Parece ser que o equipo, revisando algúns artigos, atopou algúns paralelos arqueolóxicos interesantes que nos axudarán a comprender mellor o Alto do Circo e Outeiro de Arnás. Estamos afeitos a traballar así, en tempo real, coa seguridade de que cada día esconde algo novo e coa secreta ilusión de que os nosos pasos nos volvan levar ao Támega.

Por José Manuel Costa


O Alto do Circo cando te achegas desde a serra

No momento no que o Alto do Circo era un espazo vivo, a súa visión debía ser monumental e espectacular. Cando chegabas a este outeiro pendurado sobre o val de Verín desde os propios montes, o primeiro que vías era un talude sobre o cal se levantaba unha estrutura pétrea parecida a unha muralla, que acada unha anchura de catro metros. A montaña, polo tanto, percibíase totalmente artificializada. E tanto no talude inferior como na muralla superior, fiadas de seixo branco que refulxen ao sol.

João Fonte detivo o coche no primeiro punto no que, desde a pista forestal, se ve o sitio arqueolóxico. “Efectivamente”, musitou algún dos membros do equipo. Os dous días anteriores estiveran traballando intensamente neste lugar, redefinindo a estratexia de intervención para facer fronte a un espazo con demasiada maleza e aparentemente moi mudo na cultura material. Ese efectivamente referíase ao efecto aínda espectacular do seixo fulgurando ao sol da mañá do val do Támega, unha vez desbrozada a penas unha área mínima daquela estrutura. Os primeiros visitantes que se achegaron por alí o sábado tamén foi o primeiro que dixeron. “O seixo!”. E aquí está a primeira das preguntas, das innumerables que nos fixemos co Alto do Circo. ¿Hai unha intencionalidade clara no uso dese seixo? O equipo de arqueólogos percibiu durante os días de traballo que si había unha vontade “escénica” ao modificar a montaña pero, sería o seixo a guinda dese pastel?


As dúas estruturas nas que centramos a intervención

Como dicimos, unha das numerosas preguntas. Así coma no Outeiro de Arnás a combinación de morfoloxía defensiva coas evidencias físicas axudaron a facilitar a interpretación como castellum militar romano, marchamos do Alto do Circo fascinados pero intrigados. Non sabemos a época. Non sabemos o uso. Só sabemos que unha importante estrutura pétrea envolve, a media ladeira, un outeiro que non foi usado, moi posiblemente, como lugar de habitación. “Para selo, a muralla tería que estar ubicada na zona alta para, entre outras cousas, servir de paraventos”. E mellorar a protección. O solo, todo de esquisto moi fragmentado, fai imposible que no seu interior se poidan apreciar, alomenos sen limpar, estruturas arqueolóxicas claras. Así que o Alto do Circo foi construído cun sentido descoñecido para nós, pero arqueoloxicamente a campaña permítenos avanzar que o fixeron con vontade de resaltar, de monumentalizar e de impactar.


Vista cenital do Alto no que se percibe a estrutura amurallada facendo un “circo”


A estrutura amurallada na zona sen prospectar nin limpar

E iso é determinante. Porque cando estás en Alto do Circo é como se ao mesmo tempo estiveras en dous mundos: por unha banda, alá abaixo está o rico val do Támega, cheo de terras fértiles, de viño, de aguas termais; pola banda contraria, a paisaxe é de montaña, con valgadas, montañas, penedías e pasos estreitos.

E hai máis diferencias. No Outeiro de Arnás non puidemos recoller nin unha peza de folclore, apenas unha vaga referencia aos mouros. Todo diferente ao Alto do Circo, que ten unha estraña lenda que, tanto o recompilador da zona, Bruno P. Rúa, coma nós, nunca escoitaramos asociado a un lugar arqueolóxico. A referencia é tan intrigante como atractiva:

O Circo era usado polos mouros para entrenar aos seus cabalos, dándolle voltas arredor dos muros. E os Mouros facían as súas feiras no Alto do Circo, e vendían cabalos e tamén mineral.

En Galicia hai poucas Feiras de Mouros, aínda que alguna delas ofreceu arqueoloxicamente datos espectaculares, coma o Mercado dos Mouros, en Valga, vinculado a un primeiro punto comercial romano en época de Augusto. Pero a relación cos cabalos é máis estraña. O Alto do Circo tamén garda, ademáis, lendas de tesouros. Hai que dicir que estivo sempre moi vinculado á aldea de Feces de Cima, porque ademáis é a divisoria das parroquias. Malia non ter contacto visual co Alto do Circo, os veciños teñen moito aprecio a este estraño lugar.

A ausencia de materiais é notable. “Non documentamos materiais arqueolóxicos máis aló das estruturas”, sinala Blanco-Rotea, “unicamente aos pés do monte apareceron dous fragmentos de cerámica parduzca, feita a man, sen características suficientes para encadrala nunha cronoloxía ou outra. As tres pequenas sondaxes que fixemos só revelaron uns cravos e un fragmento de ferradura”. Agora ben o equipo recolleu mostras para aplicar a técnica do carbono-14. O carbono-14 non é necesariamente a panacea. Nunha pequena intervención arqueolóxica, na que as estruturas unicamente se limpan a nivel superficial, a probabilidade de erro das mostras pode ser importante.

Así que marchamos de Alto do Circo sorprendidos, estrañados, e con varias conclusións abertas.

A primeira é que a intervención permitiu determinar que non é unha instalación militar romana. Isto é importante porque en certa medida este sitio foi escollido porque había unha certa posibilidade de que puidera ser un espazo deste tipo (aínda que o equipo sempre a considerou menor que en Arnás).

E agora, entón, cando foi construído? Pois en aberto, e de forma moi prudente, o equipo de romanarmy manexa dúas hipóteses tamén moi abertas: un entorno do Bronce Final ou Ferro I (co cal estariamos nun momento do 1000-800 a.C.) ou se cadra, tamén de maneira dilatada, un periodo tardoantigo-altomedieval, máis próximo ao século VIII-IX. En poucas semanas disporemos da información das mostras. E estas nos permitirán avanzar na cuestión (e vós saberédelo).

Entrementres, anímaste a pensar connosco? A que época pensas ti que pertence?

En que época pensas que foi construído o Alto do Circo?

CLÁUSULA DE DIVULGACIÓN:

O “Proxecto de prospección arqueolóxica mediante técnicas de teledetección dos sitios arqueolóxicos de Outeiro de Arnás y Alto do Circo (Verín, Ourense)” coordínao o colectivo RomanArmy.eu e conta co apoio do: Concello de Verín (Ourense), Grupo de Investigación Síncrisis (Universidade de Santiago de Compostela), Instituto de Ciencias del Patrimonio (Incipit) do CSIC e a asociación Monterrei Cultura e Territorio. Podes consultar o décalogo de actuación de romanarmy.eu aquí.

Romper la baraja: Outeiro de Arnás, un nuevo castellum militar romano

Pues lo prometido es deuda. Como os contábamos en la entrada anterior, trabajamos en la prospección de aproximadamente la mitad del recinto fortificado de Outeiro de Arnás. Una vez reconocido su perímetro y las interesantes estructuras de fortificación, con al menos dos zonas más elevadas de control -una de ellas un posible torreón-, llegó el momento de mirar al suelo.

A través de una prospección geomagnética fuimos documentado las posibles evidencias. Cada una de ellas fue cuidadosamente georreferenciada con un GPS submétrico, a partir de lo cual hicimos ocho sondeos seleccionando lugares donde los datos recuperados apuntaban una mayor densidad de hallazgos.

Y aconteció algo magnífico: un tipo de evidencia perfectamente relacionable con un horizonte cultural, así como con un contexto concreto. Pensemos un momento: ¿qué rastro puede dejar una pequeña unidad militar -de cualquier época- acantonada en un lugar durante un breve espacio de tiempo? Imaginemos, antes de seguir, cuál es el rastro que dejamos de nosotros mismos en un camping cuando nos marchamos, y cuánto sobrevivirá de ese rastro. Ahora imaginad trasladaros al pasado e intentar desentrañar lo que aconteció en un sitio de ocupación muy concreta y breve como debió ser Outeiro de Arnás. ¿Qué puede quedar de sus ocupantes después de cientos de años? Pues quedó esto:

Uno de los elementos más significativos de los legionarios romanos son sus caligae, las míticas sandalias “todoterreno”, muy fuertes, con las que los contingentes militares recorrieron medio mundo conocido. Estas sandalias estaban fortalecidas, en su zona inferior, con clavos o chinchetas que permitían una mayor resistencia del pié y un menor desgaste de los materiales. Se perdían con mucha frecuencia, así que los soldados recibían con frecuencia “provisiones” de clavos para su reposición. A diferencia de un arma, algo valioso y escaso, o de la cerámica -escasa, ya que eran asentamientos muy breves o de campaña-, los clavos de las sandalias de los legionarios son un excelente marcador en toda la península, no sólo para identificar la presencia romana en este tipo de recintos, sino que en algunos casos también para llegar a proponer hipótesis de cómo se produjeron avances de las columnas romanas durante asedios a recintos indígenas.

En la zona prospectada de Outeiro de Arnás un 20% de los materiales recogidos son romanos: tachuelas de sandalias militares. Como curiosidad, deciros que la proporción en otros recintos campamentales en los que intervenimos el año pasado (campamentos de Cueiru y El Xuegu la Bola en Asturias) es de un 10% entre todas las evidencias localizadas, inferior a lo reconocido aquí. Aquí están algunos ejemplos de las que nos encontramos en Outeiro de Arnás.


Fotos: Erik Carlsson-Brandt

En estos enlaces podéis saber más sobre las tachuelas de caligae como indicador arqueológico de la presencia militar romana:

RODRÍGUEZ MORALES, Jesús, et al. “Los clavi caligarii o tachuelas de cáliga: elementos identificadores de las calzadas romanas”. Lucentum. XXXI (2012). ISSN 0213-2338, pp. 147-164 [consultar pdf]

FERNÁNDEZ IBÁÑEZ, Carmelo. “POST VESTIGIUM EXERCITUS. Militaria romana en la región septentrional de la Península Ibérica durante la época altoimperial”. in Actas del IIº Congreso de Arqueología Militar Romana en Hispania / Proceedings of the Second Congress of Military Archeology in Roman Hispania, Publisher: UNiversidad de León / University of Lion (Spain), Editors: Ángel Morillo Cerdán, pp.257-308
[consulta pdf]

Así que analizando los vestigios defensivos de Outeiro de Arnás y las evidencias físicas localizadas, podemos avanzar una conclusión preliminar, que posteriormente se matizará con la investigación en laboratorio: estamos ante un castellum romano, una pequeña fortificación militar, en una zona en la que hasta el momento no se había localizado una presencia romana de este tipo.

¿Qué son los castella?

En el mundo romano, dentro de los diferentes tipos de fortificaciones, los castella (singular castellum), eran unos recintos de pequeño tamaño (ca. 0.20-0.80 ha). Dichos recintos son diferentes a los campamentos de marcha o de campaña, no sólo por sus dimensiones inferiores (permitirían el acantonamiento de entre una y cuatro centurias -80-320 soldados-, aproximadamente), sino que también por su localización, habitualmente ocupando puntos de muy buena visibilidad y con unas particulares condiciones naturales de defensa. Podría decirse que se encuentran dentro del espectro de las fortificaciones guarnecidas durante algo más que una simple jornada, llegando en algunos casos a ser ocupadas durante meses (ocupación temporal-estacional).


A Recacha (Navia de Suarna, Lugo / Ibias, Asturias) – El Pedrón (Cantabria)

Este tipo de sitios arqueológicos non son tan fácilmente reconocibles como los campamentos de marcha con forma de naipe, y muchas veces fueron catalogados como castros. Así, pueden tener formas tendentes al rectángulo con esquinales redondeados, ovalados, o abiertamente irregulares. En los últimos años se vienen documentando con mayor frecuencia en el Noroeste peninsular, y así podemos referir ejemplos como los de Cildá (Cantabria), El Pedrón (Cantabria) o el recinto interior de El Picu El Outeiro (Asturias). En Galicia sólo se conocía hasta agora el recinto de A Recacha (Navia de Suarna, Lugo/Ibias, Asturias), descubierto hace poco tiempo. Sin embargo, Outeiro de Arnás se sitúa en un contexto paisajístico diferente. Frente a otros enclaves, localizados en un entorno de alta montaña, éste se ubica sobre un promontorio en la ladera de un amplio valle fluvial. Este descubrimiento contribuye a diferenciar el registro arqueológico relacionado con la presencia militar romana en el Noroeste.

Durante mucho tiempo, la presencia militar romana en el territorio de la actual Galicia era un vacío, más allá de los campamentos permanentes conocidos, Cidadela (Sobrado dos Monxes) e Aquis Querquernnis (Bande), ambos posteriores a la conquista romana. Con mucho trabajo, esta situación comienza a cambiar, de manera notable en los últimos años. En Romanarmy.eu una de nuestras líneas de trabajo es desarrollar nuevas metodologías para identificar sitios arqueológicos militares romanos ligados a la conquista de un territorio tan modificado a lo largo del tiempo como la actual Galicia. Queremos comprender qué aconteció en este territorio entre indígenas y el ejército romano, más allá del silencio de las fuentes escritas. Outeiro de Arnás es un ejemplo de nuestro trabajo, pero en los próximos meses podréis ver significativos avances en la investigación sobre la presencia militar romana en Galicia. Vamos paso a paso, pero el avance en el conocimiento en pocos años es impresionante, y todo parece indicar que la investigación conseguirá avanzar mucho más.

Y continuamos aún más arriba…

A partir de mañana comenzamos a trabajar en o Alto do Circo, una fortificación más destacada en altura, de planta circular, rodeado de folklore y leyendas de las comunidades locales (que hablan de una escaramuza contra los franceses en dicho sitio), y que nos enfrenta a desafíos distintos. Vamos a ver qué nos encontramos. Síguenos en Romanarmy.eu para contarlo.

CLÁUSULA DE DIVULGACIÓN:

El “Proxecto de prospección arqueolóxica mediante técnicas de teledetección dos sitios arqueolóxicos de Outeiro de Arnás y Alto do Circo (Verín, Ourense)” está coordinado por el colectivo RomanArmy.eu y cuenta con el apoyo del: Concello de Verín (Ourense), Grupo de Investigación Síncrisis (Universidade de Santiago de Compostela), Instituto de Ciencias del Patrimonio (Incipit) del CSIC y la asociación Monterrei Cultura e Territorio. Puedes consultar el décalogo de actuación de romanarmy.eu aquí.

Uno de los grandes desafíos del equipo de investigación de romanarmy.eu es entender de manera integral el proceso de acción del ejército romano en el NW. Los arqueólogos trabajamos con una serie de formas definidas a la hora de reconocer campamentos romanos: la más típica y popular es la forma de “naipe”, ese gran campamento en forma de carta de baraja del que reconocemos sus trazas a partir de fotografías aéreas, datos LiDAR, etc. Los campamentos en forma de naipe contenían grandes contingentes de tropas, pero desde luego, hoy sabemos que no son las únicas formas de campamentos reconocibles que aparecen asociadas al ejército romano.

La cosa se complica, además, cuando hablamos de unidades más pequeñas, vinculadas al control de territorios muy concretos, y, sobre todo, vías de comunicación; la teoría es que estas unidades militares más pequeñas están asociadas a fases más avanzadas de los procesos de conquista. En este caso, las fortificaciones ya no tienen una traza de naipe, sino que prestan especial atención al aprovechamiento de las formas del terreno, aunque sí mantienen la lógica militar romana. El ejército imperial tenía normas muy definidas para establecer sus asentamientos y, más allá de esas formas rectangulares y esquinas redondeadas, resulta fundamental comprender la lógica de los mandos de cada unidad a la hora de establecer una nueva posición militar. Es aquí donde se inicia todo un trabajo de documentación, comparación, análisis…

A lo largo de 2016 examinamos estos dos lugares del valle de Monterrei: o Outeiro de Arnás y o Alto do Circo. O Alto do Circo ya aparecía catalogado en el PXOM de Monterrei como un recinto defensivo altomedieval, mientras que o Outeiro de Arnás fue reconocido por nuestro equipo a partir de técnicas de teledetección. Se encuentras este último justo al borde de la autovía A-75, situado a 426 metros de altura. Se trata de un recinto de planta poligonal, constituido por un pequeño talud de tierra que apenas se levanta uns 0,5 metros y un pequeño foso en la parte más accesible hacia el Norte. La superficie total interior es de 0,5 hectáreas. A pesar de que, por tamaño, podría coincidir con un pequeño castro, lo cierto es que el pequeñísimo parapeto y su planta poligonal eliminaban tal hipótesis, ya que los castros tienen murallas de una gran altura y tienden a mostrar trazados más bien circulares. En estas fotos se puede ver cómo el talud apenas se levanta respecto a la superficie circundante del terreno.

La cuestión por definir es la adscripción cronológica de este lugar. Porque tenemos que tener en cuenta que estamos en Verín (Ourense), en una zona que, además de ser frontera durante muchos siglos, fue también cruce de caminos. Una fortificación construida justo en una zona de importantes comunicaciones puede vincularse con épocas muy distintas y, de hecho, desde un primer momento, junto a la hipótesis de una posición romana, también se pensó en una fortificación de época moderna (siglo XVII) asociada a las guerras entre los reinos de España y Portugal. De hecho, una de las arqueólogas del equipo, Rebeca Blanco-Rotea, es especialista en este tipo de fortificaciones, por lo que su punto de vista resulta fundamental para completar la mirada de los arqueólogos especializados en época romana. Para nosotros, este aspecto es muy importante: en Romanarmy.eu no pretendemos llevar una hipótesis hasta el final; nos interesa también la interacción con otras épocas, las diacronías, los paralelos y semejanzas entre ejércitos y operaciones militares. Todo esto genera una base documental que nos permite seguir las trazas de los acontecimientos bélicos con más fiabilidad.

La prospección en o Outeiro de Arnás duró dos días. Fueron dos jornadas de trabajo incesante en las que se comenzó a reconocer el recinto. Tras la limpieza, la fortificación comenzó a aportar información, desde una hilada de piedras exterior, pasando por la aparición de dos importantes puntos de observación sobre el propio parapeto, uno de ellos con una gran acumulación de piedra en superficie. El equipo delimitó cuatro calles de 3 por 60 metros, y adicionalmente otras dos, cubriendo zonas interiores del recinto y llegando hasta los parapetos. Aproximadamente, se prospectó un 40% del yacimiento, una cifra aceptable. Y durante esta prospección, aparecieron 38 evidencias materiales que ahora están en proceso de análisis y que nos permiten aproximarnos a la cronología de uso de o Outeiro de Arnás. Una primera visión que abre perspectivas historiográficas muy importantes.

Pero os las contaremos esta noche. Publicaremos un nuevo post a las 21:30 con los resultados preliminares de Outeiro de Arnás. Síguenos en romanarmy.eu o en nuestro facebook para conocer más.

CLÁUSULA DE DIVULGACIÓN:

El “Proxecto de prospección arqueolóxica mediante técnicas de teledetección dos sitios arqueolóxicos de Outeiro de Arnás y Alto do Circo (Verín, Ourense)” está coordinado por el colectivo RomanArmy.eu y cuenta con el apoyo del: Concello de Verín (Ourense), Grupo de Investigación Síncrisis (Universidade de Santiago de Compostela), Instituto de Ciencias del Patrimonio (Incipit) del CSIC y la asociación Monterrei Cultura e Territorio. Puedes consultar el décalogo de actuación de romanarmy.eu aquí.